Ir al contenido principal

Lo que tengo te doy


"LO QUE TENGO TE DOY" 
Paz de Cristo, los invito a reflexionar...
(Leer Hechos 3:1-10)

Centrémonos en el contexto de estos versiculos. Días antes se produjo un acontecimiento que cambió la vida de muchos y principalmente la vida de los apóstoles. El derramamiento del Espíritu Santo había transformado la vida de Pedro y Juan. En Hechos 3:6, _"Pedro dijo: No tengo plata ni oro, pero lo que tengo te doy; en el nombre de Jesucristo de Nazaret, levántate y anda."_ y automáticamente se produjo el milagro del cojo. 

¿Hoy que tenes para dar...?

Pedro fue movido a misericordia, no se quedó con un "pobre", sino que accionó. Tomó al cojo por su mano, lo levantó y declaró su sanidad. (V. 6-7)
No hubiera sucedido esto si Dios no hubiera depositado en él, por medio del Espiritu Santo: Fe, amor, Bondad y Poder.
Como hijos de Dios transmitimos mucho más allá de lo que podemos imaginar. Todo lo que manifestamos tiene valor y poder.
Hoy VOS podes producir un milagro y transformar la vida de las personas que te rodean, con la más mínima acción y con la mejor actitud.
Todos podemos lograrlo, no porque seamos buenos, sino porque Dios deposita en nosotros virtudes que nos hacen diferentes, que nos hacen más como Él.

¡Dios los bendiga grandemente!

Debora Kaiserian.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Los rompe techos

《*LOS ROMPE TECHOS*》 (Leé Marcos 2: 2-5)  *"Rompiendo Límites"*  Me gusta mucho cuando escucho la historia de estos amigos porque ellos estaban decididos, no iban a dejar que nada ni nadie les impida llegar a su objetivo. Era algo que quizá jamás hubieran pensado que iban a hacer, algo arriesgado. Y también, siempre me gustó imaginarme este momento en la vida de Jesús, desde su perspectiva. Estaba predicando, y de repente siente "pedacitos de algo" que caen del techo, se escuchan ruidos. Al rato se ve un poco de luz, gente que arranca pedazos de techo uno tras otro y de repente una camilla sostenida con cuerdas comienza a bajar por arriba de su cabeza. ¡Tremendo!  Estos hombres, literalmente rompieron el techo. Pero a su vez, en ese acto, quebraron todo aquello que los limitaba, nunca entró en sus mentes la palabra "imposible".  *Había una situación:* un amigo enfermo. *Había una solución:* Jesús. Pero entre la situación y la solución, como muc...

Conservando la comunión con Dios

¡Paz de Cristo! En este día le queremos compartir el siguiente devocional "Fiel es Dios, por medio de quien fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo, Señor nuestro." 1 Corintios 1:9 La palabra comunión viene del latín communio, que significa “participar en lo común”. O “Unión de dos o mas cosas en lo que tienen en común”. Comunión con Dios entonces, es compartir algo que es común a ambos. Y quien está llamado a adaptarse a las características del otro, somos nosotros, quienes buscamos a Dios continuamente. Nuestra comunión con Dios es diaria. Son nuestros pensamientos, nuestras acciones diarias, nuestros hábitos y nuestro carácter lo que determina el grado de comunión que tenemos con nuestro señor Jesucristo. “Lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo”. 1 Juan 1: 3. El Salmo 73:25 dice, ¿A quién tengo en los cielos?...

Aprender a escuchar su voz

Paz de Cristo Jóvenes.. Pero vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas, como os he dicho.Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre. (Juan 10:26-29) Cuando era muy jóven, podía ver en la clase de la escuela que aquellos que estaban distraídos o no escuchaban la charla del maestro, perdían la oportunidad de aprender o de retener las cosas más importantes. Eso llevaba a qué reprobaran los exámenes o no aprendieran nada. Por eso aprendí que para mantener una buena comunicación y aprender es importante saber escuchar. Eso produce en nuestra vida mantener relaciones duraderas y productivas. Escuchar, es clave para caminar a diario junto al Señor. ¿Cómo obedecerle, como recibir su gracia, como ser objeto de su misericordia y paz si no podemos escucharle antes? El primer paso es agudiz...